Cuando se peinsa en lo que es la cotidianidad, nos ponemos a pensar en lo que es una rutina diaria, mismos movimientos a diario, mismas personas, cubrir un horario, etc. pero nunca nos ponemos a pensar, en que nosostros mismos somos esa causa de rutina, ¿porqué no salir al cine, a tomar un café, etc? Tenemos tantas cosas por hacer, pero simplemente no lo vemos.
Es un ejemplo claro que cuando estamos hasta el gorro de "pan con lo mismo", creamos o hacemos cosas que nos satisfagan, como lo es la lectura, el ver tv, etc, pero que pasa cuando este tipo de cosas también ya nos tiene un poco saturado, es cuando te das cuenta de que te estás volviendo loco y viejo. Cuando se te acaba esa chispa de que estabas con los amigos, con la novia, etc. te das cuenta de que pasas a ser un ente que sólo vive la vida por vivirla. Creo que ahora es cuando se toma en cuenta la palabra hermitaño, aquel señor muy nombrado en los libros y cuentos, que se perdía por un largo tiempo en su madriguera, para encontrarse, creo que eso lo estoy viviendo yo.
Es sólo una idea que se me vino a la mente, pero creo que también la edad está cobrando factura, cada vez te vuelves viejo, es aquello que nombraba la gente misma: es la ansia... ancianidad, y creo que me está pegando. Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre, pero es la verdad, cada día se es más viejo, pero también se es más sabio en cierto aspecto, no por serlo, sino que simplemente vez las cosas de diferente manera y hasta cierto punto de otyra perspectiva.
Simplemente ya se está mas cansado y extrañando los viejos dejos de la vida misma... Te extraño y mucho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario